martes, 21 de diciembre de 2010

El mindfulness y la TREC

Francesc Sorribes



Tal y como dice Kabat-Zinn, mindfulness o atención plena es “la conciencia que surge como resultado de centrar la atención en el momento presente y sin valorar las experiencias desarrolladas momento a momento”.

El objetivo es la percepción del momento presente, del aquí y del ahora, sin evaluaciones, ni juicios al respecto. Implica una atención a las sensaciones, pensamientos y emociones, sin añadir juicios o valoraciones al respecto.

“Sólo amanece el día para el que estamos despiertos”
Henri David Thoreau

Es decir, yo puedo estar subiendo en un avión y empezar a experimentar sensaciones desagradables, palpitaciones, pensar que el avión se va a estrellar, y atender a señales de alarma como las caras de susto de la gente, de los profesionales de cabina o mirar piezas del avión que creo estar dañadas. Según el mindfulness, si yo suspenso mi juicio sobre estas sensaciones, pensamientos y señales, y me concentro en el presente, en observar todo lo que experimento en ese momento, en la respiración, sin añadir evaluaciones del tipo “¡me voy a morir! ¡El avión se va a caer!” y me concentro solamente en observar mis pensamientos, mis sentimientos y sensaciones, como si fuera una película y atender a mi respiración, lo más probable que suceda es que me empiece a relajar y atienda a otras señales y sensaciones por ahora desapercibidas.

Por tanto, el mindfulness se centra principalmente en dos aspectos básicos:

- La suspensión del juicio o evaluación puede conducirnos a fluir más con el momento presente y por tanto eliminar toda anticipación ansiosa del futuro. Tiene que ver con usar una conciencia no evaluativa, un yo observador (metacognición)
- Atender plenamente a todas las experiencias, sensaciones y emociones (conciencia interoceptiva)

Si logro centrarme en estos dos aspectos, probablemente dejaré de estar estresado y ansioso por múltiples aspectos de la vida cotidiana, y podré disfrutar plenamente de las cosas presentes.

Considera que si tenemos conciencia plena, podremos atender a nuevas cosas y desarrollar cambios de actitud ante la vida.

La TREC mantiene ciertas similitudes y diferencias respecto al mindfulness:

- La TREC no está completamente de acuerdo con suspender el juicio del todo, sino en cambiar la evaluación irracional por la racional. Entiende que la evaluación racional es constructiva y nos ayuda a conseguir nuestros objetivos y ser más felices. No cae en el radicalismo, como en el budismo zen, de eliminar el deseo sino más bien en eliminar la exigencia o falsa necesidad.
- La TREC contempla el mindfulness como una forma de meditar o de distracción cognitiva.
- El mindfluness entiende que cultivar la paciencia, la quietud, la pasividad, son valores buenos y nos ayudan a tener una vida con conciencia plena en el presente. No obstante, la TREC contempla más estar fluyendo o absorto en la acción que estar parado observando. Promueve una actitud de tolerancia a la frustración para metas a medio y largo plazo, y te ayuda a perseguir activamente tus objetivos personales.
- La mente de principiante que señala Kabat-Zinn permite que exploremos el mundo y las cosas con la mente vacía, sin conceptos previos o prejuicios. La TREC añade la mente crítica o flexible con nosotros mismos, es decir, estar siempre revisando y comprobando nuestras hipótesis previas y no ir con verdades “absolutas”.
- El mindfulness se basa en usar el conocimiento intuitivo y no racional. La TREC no está muy de acuerdo en ello porque la intuición es un conocimiento supersticioso y hay que ir con mucho cuidado y no considerarlo como “absoluto o sagrado”. La TREC está más a favor de usar un conocimiento racional e intencional para la acción, aunque en ocasiones puede dejarse llevar por la intuición.
- El mindfulness se centra que la acción viene de la no-acción, es decir, no forzar las cosas o buscar la espontaneidad. No contempla el esfuerzo como algo positivo sino como contraproducente. En cambio, la TREC entiende que el esfuerzo no es dañino si está bien dirigido, sino que lo que nos perjudica es la actitud obsesiva-compulsiva de la acción.
- El mindfulness también contempla la aceptación, es decir, el ver las cosas tal como son ahora. Y en eso la TREC está de acuerdo en parte, promoviendo la autoaceptación incondicional de uno mismo, de los demás y de la vida. No obstante, también busca promover activamente el cambio viendo las cosas que sí puede cambiar de la realidad.
- Por último, el mindfulness, se centra en “soltarse”, en no aferrarse a las cosas, en el desapego. En cambio, la TREC considera la disputa de las exigencias y falsas necesidades como la manera de desapegarse de las cosas.

Por tanto, la metodología del mindfulness a diferencia de la TREC y otras terapias cognitivo-conductuales, es que no busca el cambio directo de pensamiento, ni positivo ni racional, sino aumentar la conciencia, nuestro yo observador, atendiendo plenamente al momento presente y experimentando nuevas sensaciones. De esta forma, al cambiar la atención y percepción de las cosas sugiere que habrá un cambio cognitivo o de valores.

En cambio, la TREC sostiene que, aunque pueda haber un cambio de pensamiento mediante el mindfulness y en ocasiones puede funcionar adecuadamente, considera que el cambio profundo y duradero vendrá dado por un cambio en el sistema de creencias.

Por esta razón, puede usar el mindfulness de diferentes maneras:
- Para ayudarles a enseñar la conexión entre su pensamiento y su sentimiento, haciéndoles consciente o que observen lo que está experimentando corporalmente cuando se está diciendo a sí mismo pensamientos irracionales.
- Lo pueden usar Junto con la disputa activa y enérgica de las creencias irracionales, que sientan la diferencia en lo que están experimentado cuando mantiene creencias irracionales y cuando mantiene creencias racionales, y eso puede motivarles al cambio.
- Ayudarles a aumentar su tolerancia a la frustración a sensaciones de incomodidad, como por ejemplo, a la propia ansiedad. Cuando son plenamente conscientes que pueden soportar estas sensaciones, su incomodidad disminuye.
- y también usarla como una técnica de distracción o relajación, que permite que no se centren en sus deberías y falsas necesidades.

En resumen, la TREC contempla el uso del mindfulness en psicoterapia como una técnica experiencial o método de distracción que puede ayudarnos en el cambio del sistema de creencias pero no como un método único.

martes, 14 de diciembre de 2010

Los tres Insights de la TREC




Insight n° 1:

Los Acontecimientos Activadores (A) adversos o desagradables (lo son porque van en contra de las metas y deseos que cada persona se plantea en la vida) contribuyen de forma importante a desarrollar las consecuencias emocionales y conductuales (C) neuróticas, pero probablemente, la causa principal que hay que buscar sean las creencias absolutistas e imperativas (B) que la propia persona elabora sobre los acontecimientos que le suceden.
Dado que por lo general las ideas son más susceptibles de cambio que los acontecimientos, resulta interesante trabajar con ellas, y discutirlas hasta ser capaz de construir una filosofía de vida menos neurótica, con emociones y conductas efectivas.

Insight n° 2:

Cuando se piensa, se siente o se actúa de una forma neurótica (con actitud derrotista hacia uno mismo y hacia los demás), a menudo nos encontramos con que se han construido estas ‘creencias irracionales’ ante Acontecimientos Activadores desagradables (A) ya en la primera infancia.
Pero es posible que más adelante la persona ya no se comporte así. Cuando se generan síntomas neuróticos en el presente, lo que se está haciendo es perpetuar las creencias disfuncionales originales o crear otras diferentes. Por lo general, estamos continuamente recreando, restableciendo y readoctrinándonos a nosotros mismos con nuestras propias creencias irracionales, manteniendo o incluso exacerbando así los problemas. Los pensamientos, sentimientos y conductas del pasado no tienen por qué permanecer hoy en vida. Las personas estamos continuamente modificando y reconstruyendo activamente este sistema de creencias.
“En la REBT no se viaja al pasado en búsqueda de una comprensión «profunda» de los problemas de la persona, o para producir un cambio «profundo». El pasado es un recuerdo que terapeuta y cliente exploran, traen al presente y reconstruyen, no un lugar utilizado por el terapeuta y el cliente para viajar en el tiempo. Es cierto que muchos personas presentan problemas con respecto a su pasado. Pero, sin embargo, el pasado no explica su sufrimiento. El pasado puede llegar a ser «intensamente» perturbador si los personas tienen creencias profundamente alteradas sobre sus recuerdos del pasado. En la REBT, serán mucho mejores sinónimos para «intenso» palabras como «profundo» y «penetrante» que «pasado» o «historia». (Stevan Nielsen):
Si las personas se perturban fuertemente es, ante todo, porque construyen o reconstruyen pensamientos distorsionantes y creencias fuertemente «intensas» sobre algo en concreto, y lo hacen de una manera persistente, generalizada y convincente -o sea, «profunda»-. Suele ser algo que piensan en la actualidad en referencia a algún aspecto que recuerdan del pasado, que piensan sobre el presente, o que imaginan sobre el futuro. ¡Y puede que este «algo» nunca haya sucedido, nunca suceda o incluso que nunca haya podido suceder!”

Insight n° 3:

Por lo general resulta «sencillo» y «fácil» descubrir las ‘creencias irracionales’ específicas que acompañan a la conducta neurótica, y casi siempre es posible discutirlas y cambiarlas por creencias preferenciales más funcionales.
Pero para hacerla se requiere una buena dosis de trabajo perseverante (y enérgico), así como de paciencia. No es magia. Principalmente es cuestión de trabajo y práctica.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿CÓMO DEJAR DE SER UNA MADRE PERFECCIONISTA?

Francesc Sorribes



La actitud perfeccionista consiste en creer que “una debe ser absolutamente competente y eficaz en el cuidado y educación de sus hijos, y que si no lo consigue, ¡eso significa lo poco valiosa que es!”.

Tener como propósito actuar bien como madre es bueno y ayuda a ser más eficaces en su rol, el problema reside cuando una madre se exige que debe serlo siempre y en todas las situaciones, pues esto le va a conducir a sentimientos de ansiedad, depresión, rabia con ella misma.

Desear ser una buena madre conlleva consecuencias positivas como una mayor atención a los hijos, buscar maneras de cuidarlos y educarlos mejor. En cambio, cuando convierten mágicamente este deseo en una necesidad imperiosa u obligación absoluta se ven perjudicadas de muchas maneras:

NO VIVIR EL PRESENTE - Primero, aunque la madre consiga hacerlo perfecto el 100% de las veces, ello no quiere decir que siempre lo hará y por tanto deberá estar siempre preocupada por la posibilidad de equivocarse. Como consecuencia nunca llegará a disfrutar de la maternidad plenamente ya que podría fracasar en el futuro. Si al principio está angustiada por hacerlo bien, luego sentirá angustia por la posibilidad de hacerlo mal. Y todo ello viene de la misma idea anterior que hemos expuesto. Esta idea es muy bloqueante porque te impide vivir el presente, el único momento que puedes disfrutar verdaderamente, y estar sólo pendiente del futuro, de un tiempo que nunca llegará. Además la angustia de hacerlo bien tiene consecuencias en nuestra ejecución, empeorándola, ya que nuestra capacidad de atención se reduce y en consecuencia nuestra eficacia.

SENTIMIENTOS DE CULPA- Segundo, si la madre se equivoca se sentirá culpable y deprimida por ello con pensamientos como “no debería haberme equivocado” y acabará concluyendo que “no soy una buena madre” y que eso es “horrible” no serlo. La culpa es el sentimiento más inútil que hay porque no podemos hacer nada respecto a una cosa que ya pasó y además nos bloquea el momento presente e incluso futuro. Lo importante del pasado es aprender de él, pero culpabilizándonos no nos ayudaremos porque exigiremos que una cosa que ocurrió en el pasado “no debería haber ocurrido” y eso es imposible, lo que pasó en ese momento es lo único que podía pasar. No tenemos ninguna máquina del tiempo para poder volver al pasado, y en caso que la tuviéramos no nos ayudaría demasiado, ya que es con el error cuando uno aprende de verdad.

En lugar de exigirnos y culpabilizarnos haríamos mejor:

APRENDER DEL ERROR - El error es el mejor maestro de todas las enseñanzas. Si queremos que nuestro hijo no se equivoque y actuamos para evitarlo, no le haremos mucho bien (excepto en casos de un peligro real), ya que no le estamos dando la oportunidad a que encuentre nuevas soluciones a los problemas. Churchill ya nos dijo “la clave del éxito es ir de fracaso en fracaso con entusiasmo”. Lo importante no es fracasar, sino aprender del fracaso porque eso si te ayudará en el futuro, lo otro no. Somos seres humanos falibles y aunque preferimos hacer las cosas bien, nos equivocamos mucho dada nuestra condición humana. Y si no fuera por el aprendizaje del error aún estaríamos en la edad de piedra.

ACEPTARSE INCONDICIONALMENTE - Lo importante es aceptarse incondicionalmente e ilimitadamente, aunque hayan conductas de ti que no te gustan o te desagradan. No podemos juzgar la valía del ser humano en función de nuestras acciones, somos valiosos por estar vivos, ser únicos e irrepetibles. Podemos hacer conductas que están bien o mal, pero ¿cómo generalizarlo a toda la persona? ¿Qué límite permite definir una persona buena o mala? Es más, ¿cómo podemos mantener una etiqueta definitiva, si nuestras conductas y persona cambian cada día? Tal como dice la Biblia “juzgamos el pecado, pero no el pecador”.

Si preferimos y deseamos en lugar de exigirnos, aprendemos del error y no nos culpabilizamos, nos aceptamos incondicionalmente pase lo que pase, y no horribilizamos ni despreciamos por ser falibles, entonces viviremos una vida y maternidad mucho más feliz, eficiente y menos frustrante y bloqueante ¿Vale la pena intentarlo verdad?


¿Somos las madres culpables de todas las frustraciones y carencias de los hijos?

No es el pasado, en sí, quien determina lo que somos sino las ideas que seguimos manteniendo del pasado y que nos siguen perturbando en la actualidad. Somos nosotros los responsable de lo que nos pasa. Allan Watts propuso está analogía: “un barco deja una estela en el mar. Entonces, ¿el barco viene de la estela o la estela del barco?”

El pasado no nos determina el estado actual, como postula el psicoanálisis clásico, sino que el malestar presente es producto de las ideas que aún mantenemos y que se originaron en el pasado. Y, por tanto, nosotros somos los responsables de mantenerlas y de poder cambiarlas por otras más racionales, productivas y eficaces. Cada persona es responsable de sus propias emociones y conductas. Así, si un niño de 3 años necesita el amor de su madre eso es cierto, pero que siga culpabilizando a su madre de su estado 20 años después no, es una forma de evadir la difícil tarea del cambio.

Si la persona en lugar de echar las culpas a su madre de sus errores, se responsabilizara de su estado emocional, y cambiara sus falsas necesidades por sanas preferencias, lograría coger el rumbo de su vida, ver que de hecho no la necesita y que puede ser feliz igualmente sin ella.

Culpabilizar a los demás es una fácil tarea para evitar asumir los riesgos y dificultades que comporta cambiar.

Una madre que se culpabilice por las acciones y emociones de sus hijos está obviando una parte importante de la realidad, y es que ella no es la responsable de la felicidad del hijo, sino que cada uno es responsable de su propia felicidad. Es vanidad pensar que uno tiene la llave que abre la puerta de la felicidad y la desgracia del otro. Sin duda eso no depende de ti, sino de cómo él interprete lo que le está pasando.

Sentirte culpable hace que pienses que eres responsable de la felicidad de otros. Eso es perjudicial por varias razones:

Pasas de un deseo “prefiero preocuparme y ayudar a los otros” a una exigencia “tengo que hacerlo”. La buena ayuda se hace desde la voluntad. Si se exige ayudar, también exigirá reciprocidad. Si uno no es feliz consigo mismo ¿cómo quiere hacer que el otro sea feliz si no sabe cómo? Desde la necesidad o exigencia, uno se olvida de sí mismo por el otro, lo que sin duda es un obstáculo para la felicidad propia. Uno transmite felicidad cuando es feliz consigo mismo, lo cual es un buen modelo a seguir. Los niños aprenden más de lo que hacen los padres que lo que dicen.

Otra razón es que la culpa te bloquea e inmoviliza, no te ayuda a pensar con claridad y a buscar la mejor solución porque está centrada en ti y en algo que no puedes hacer nada.

La culpa es inútil porque no arregla el pasado, inmoviliza el presente y oscurece el futuro.

El desarrollo de tu hijo depende de muchos factores. La influencia de los padres es importante pero no determinista porque intervienen factores biológicos, personalidad, sociales, culturales, y otros. Por tanto ¡cómo vas a ser el responsable único y absoluto de lo que le pasa a tu hijo!

martes, 26 de octubre de 2010

Autoaceptación NO es Autoestima

Francesc Sorribes



La baja autoestima y la alta autoestima son las dos caras de una misma moneda: la de confundir la conducta con la valía del ser humano.

La persona con alta autoestima no es muy diferente que la persona con baja autoestima, lo que los diferencia es que uno utiliza autovaloraciones positivas y el otro negativas en función de sus conductas. Así cuando una persona se evalúa a sí misma como buena o mala en función de lo que hace está cometiendo el error de la generalización. “Soy el mejor” o “Soy un desastre”. Alfred Korzybsky, desde la Semántica General, ya advertía de este error diciendo que el verbo SER es una generalización y por tanto un error de precisión del lenguaje, ya que cuando decimos que somos una cosa, obviamos que nos somos de una cosa sino de múltiples, que podemos cambiar y por tanto el verbo ser nos define estáticamente, y que no podemos definirnos por una conducta o aspecto concreto, dado la multiplicidad de conductas y aspectos que adoptamos.

No podemos valorar una persona en función de la conducta ya que categorizar como buena o mala significa que siempre actúa bien o mal y eso no es cierto, y aunque actuara bien hasta el momento no podríamos predecir si la próxima vez lo haría bien o no. No somos buenas o malas personas sino personas que hacen cosas buenas y malas, pero no podemos juzgar la esencia de la persona. Somos seres humanos, y como falibles que somos, hay veces que actuamos mejor que otras pero eso no significa que seamos peores o mejores personas. Albert Ellis dice “Ser buen terapeuta no me hace mejor persona”. La valía del ser humano no puede ser descrita a partir de un conducta. Hacemos múltiples conductas, como trabajador, padre, hijo, amante, y no podemos juzgarnos en función de una conducta ni que sea muy importante para nosotros.

Tanto la alta autoestima como la baja autoestima es causa de mucha perturbación emocional: ansiedad, depresión, rabia. Confundir la conducta con la valía del ser humano es fuente de muchas falsas necesidades y exigencias del tipo “Tengo que conseguir una erección, o de lo contrario seré un fracasado”; “Necesito tener pareja, y si no la tengo querrá decir que soy despreciable”; “Ella tendría que ser más sexual y darme lo que quiero, sino es despreciable”.

En lugar de autoestima la REBT trabaja la aceptación incondicional ilimitada de uno mismo, de los otros y de la vida. Tal como dice Jesús “Juzgamos el pecado pero no el pecador”. Aceptarse incondicionalmente uno mismo y los otros con aquellas conductas o aspectos de nosotros mismos y de los otros que no nos gustan y nos desagradan. Aceptamos incondicionalmente la vida tal y como realmente es en lugar de exigir que sea diferente a como es. Aceptación no es resignación, abandono, sino intentar cambiar a aquello que se puede cambiar y aceptar aquello que no se puede cambiar, y no juzgarse a sí mismo ni a los demás en función de la conducta, ni de las circunstancias.

El lenguaje de la aceptación es diferente y la emoción consecuente también. Nos decimos “es preferible que tenga una erección, pero si no la tengo eso será una frustración y me sentiré incómodo y molesto por ello. Quizás no sea el mejor amante del mundo pero ello no me hace peor persona. Puedo aprender de mi error o mejorar mi habilidad, y pueda que tenga relaciones sexuales más satisfactorias en el futuro”; “Sería preferible que a ella le gustara más el sexo y poder disfrutar más con ella, pero no es absolutamente necesario, ni tiene por que hacer lo que yo quiera o desee, y puedo seguir gozando de la sexualidad con ella aunque no en la frecuencia que desearía. No por ello le hace una persona despreciable, sino una persona con una conducta menos sexual”. La persona con estos diálogos internos, cambiando las exigencias por sanas preferencias y no juzgándose ni a sí mismo ni a los demás, se sentirá sanamente frustrado y molesto por ello, pero no deprimido. El ser humano no puede controlar los acontecimientos pero sí la manera de vivirlos. Uno se crea su propio destino emocional.

En un artículo en el New Yorker, dijeron que Albert Ellis en su 90 cumpleaños cuando recibió una felicitación del actual presidente norteamericano George Bush, la tiró despreciativamente detrás de su silla. Pero él ratificó que la dejó caer junto a las otras felicitaciones y que “si bien no acepto muchas de las ideas de Bush, Hitler y Stalin, sí les acepto incondicionalmente como personas”. Lo mismo dijo cuando le preguntaron acerca de los atentados de Nueva York en septiembre del 2001, la REBT induce a la gente a aceptar incondicionalmente a los otros como personas, sin tener en cuenta cómo de mal actúen. El amor engendra amor, el odio engendra odio. Cuando exigimos a los otros a tienen que actuar de modo diferente y los condenamos como malas personas por ello, estamos utilizando el mismo lenguaje que ellos, el de las exigencias y el del odio. Puedes inducirles, sugestionarles a cambiar sus pensamientos inmorales y destructivos, sus sentimientos y acciones, aceptando incondicionalmente a todos los pecadores, pero no sus pecados. Así es como la REBT trabaja para la paz, así es como la REBT puede ayudar a solucionar y afrontar los problemas del mundo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Valores o actitudes racionales para una buena salud mental




1.- AUTO-INTERÉS: Tener un interés principal en sí mismo y a poner sus propios intereses ligeramente por delante de los demás. Eso no significa ser egoísta, puesto que éste solamente y exclusivamente piensa en él mismo. Tener un auto-interés no implica no hacer cosas por lo demás, pero no lo haces de manera sumisa y dejando de cuidar de ti mismo.

2.- INTERÉS SOCIAL: Dado que vivimos con personas la mayor parte del tiempo, es bueno tener una actitud ética y de ayuda con respecto a los demás. Procurar por el bien del otro y de nuestra sociedad es también procurar por el bienestar propio.

3.- AUTO-DIRECCIÓN: Asumir responsabilidades, y principalmente las riendas de su vida. Aunque podamos ser ayudados en determinados momentos, no necesitar ni exigir una ayuda constante de los demás.

4.- ACEPTAR LA FRUSTRACIÓN: Aceptar que no podemos tener todo lo que deseamos y que nos pasan cosas que no dependen de nosotros. Es necesario soportar un grado de incomodidad en nuestra vida si queremos conseguir cambios en ella

5.- FLEXIBILIDAD: Ser flexibles a la hora de pensar, abiertos al cambio, tolerante y ver otros puntos de vista de las cosas. No establecer reglas rígidas acerca de uno mismo y de los demás.

6.- ACEPTAR LA INCERTIDUMBRE: Reconocer y aceptar que vivimos en un mundo de incertidumbres y probabilidades, y no de certezas absolutas. Disfrutar con un cierto grado de orden pero no exigir tener el control absoluto del futuro, puesto que esto nos quitaría también lo bueno y fascinante de la espontaneidad.

7.-COMPROMISO EN PROYECTOS CREATIVOS: Estar ocupado en un proyecto o interés creativo (que puede ser un trabajo, una idea, un hobbie), o un compromiso humano (de ayuda, cooperación, solidaridad) que permita dedicar buena parte del tiempo al mismo y estar absortos en su realización.

8.- PENSAMIENTO CIENTÍFICO: Ser objetivo, racional y científico. Capacidad para actuar de manera constructiva, en función de nuestros objetivos y metas a corto y a largo plazo.

9.- AUTO-ACEPTACIÓN INCONDICIONAL: Estar contento de estar vivo y aceptarse a sí mismo por el hecho de estar vivo y tener la capacidad de divertirse. No evaluarse a sí mismo como personas en función de sus éxitos o de la aprobación de los demás, y buscar más disfrutar de la vida que probarse a sí mismo.

10.- ASUMIR RIESGOS: Asumir un grado razonable de riesgos sin ser temerario. Intentar hacer lo que uno quiere hacer, aunque pueda fracasar en el intento.

11.- BÚSQUEDA DEL PLACER EN EL SENTIDO AMPLIO: Buscar tanto los placeres del presente como los del futuro en su justa medida. No dejar de hacer cosas en el presente por temor a un dolor futuro, ni tampoco buscar gratificaciones inmediatas sin tener en cuenta el futuro próximo. Hacer un balance de las ventajas (beneficios) y desventajas (costes) tanto a corto como a largo plazo a la hora de tomar decisiones o realizar determinadas acciones.

12.- NO-UTOPISMO: Aceptar que las utopías son con toda probabilidad, metas que no se pueden alcanzar. Rechazar moverse de manera poco realista en buscar el placer, la felicidad o perfección, o la desaparición absoluta del dolor, el malestar y la infelicidad.

13.- AUTO-RESPONSABILIDAD POR EL PROPIO MALESTAR EMOCIONAL: Aceptar la responsabilidad de la propia vida en lugar de culpar a los demás o a la vida de sus pensamientos irracionales, emociones insanas y conductas autodestructivas.

jueves, 7 de enero de 2010

INSTRUCCIONES SOBRE COMO SUPERAR EL PERFECCIONISMO

Por Francesc Sorribes



- Aceptarnos incondicionalmente como seres humanos falibles, imperfectos. Eso es lo que somos, humanos nada más que humanos, ni sobrehumanos ni subhumanos.

- No juzgar nuestra valía intrínseca como personas en función de los logros y la aprobación de los demás. No confundir nuestra “valía externa o práctica” con nuestra “valía interna”. Por ejemplo, si consigo la aprobación de mi jefe quizás tendré un ascenso laboral pero difícilmente ello me hará mejor persona.

- Juzgar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones en función de si nos permiten conseguir las metas y objetivos propuestos, pero abstenerse de juzgarse a sí mismos, de evaluar nuestra esencia, totalidad, ego o yo. Somos personas que hacen cosas que están bien y otras que están mal, pero no somos buenas o malas personas.

- Intentar no definir el error o fracaso como algo totalmente malo sino como también el mejor maestro de las enseñanzas. Aprendemos del error. Si no fuera así, ¡la humanidad no hubiera existido durante tanto tiempo!

- Abandonar nuestra actitud exigente, dictatorial, dogmática y rígida, y adoptar una actitud preferencial, democrática, abierta y flexible. Dejarse de exigir rígidamente algo que no existe en la realidad “tengo que hacer absolutamente las tareas perfectas y conseguir su aprobación”, y fomentar una actitud preferencial, de mejorarse, pero no de ser perfectos “Si bien prefiero hacerlo bien y conseguir su aprobación, ello no lo convierte en obligatorio ni en necesario, aunque será una lata si no lo consigo y desearé hacerlo mejor en el futuro”. Deje los utopismos y acepte la realidad tal como es.

INVESTIGACIONES EN TREC

PRÓXIMO ESTUDIO EN REBT

ESCALA O'KELLY PARA MUJERES
Estudio transcultural y transgeracional de las creencias irracionales de mujeres en relación a distintos ámbitos - familiar, ocupacional, etc.

Más información en http://www.cbtaustralia.com.au/

Baja tolerancia a la frustración y perfeccionismo en los problemas sexuales y de pareja

Sorribes, F.; Lega, L.; Calvo, M.; Trujillo, J. L.

Institut RET

Saint Peter’s College of New Jersey

ABSTRACT

Según la Terapia Racional Emotiva Conductual o TREC (Ellis, 1958), la perturbación emocional y conductual depende en gran parte al mantenimiento de creencias irracionales.

El objetivo de la presente investigación es explorar las relaciones entre diferentes tipos de creencias irracionales (aprobación, perfeccionismo, baja tolerancia a la frustración, condenación global a la persona, catastrofismo) y los problemas sexuales y de relación de pareja. Hemos estudiado una muestra de 146 pacientes provenientes de un centro de psicología y sexología en el noreste de España con distintos diagnósticos clínicos: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno depresivo mayor, problemas de pareja, trastorno del deseo sexual inhibido, disfunción eréctil y eyaculación precoz.

Los resultados indican una presencia significativa mayor de perfeccionismo en las personas con problemas de pareja que en aquellos con trastornos de ansiedad generalizada, trastornos depresivos y trastorno de deseo sexual inhibido. La baja tolerancia a la frustración es también significativamente más alta en personas con problemas de pareja más que en individuos con trastornos de ansiedad generalizada y trastornos depresivos.

También se han encontrado una presencia significativa mayor de baja tolerancia a la frustración en personas con problemas sexuales incluyendo: trastorno de deseo sexual inhibido, eyaculación precoz y disfunción eréctil, que en aquellos con trastorno de ansiedad generalizada, y en personas con trastornos sexuales de eyaculación precoz y disfunción eréctil en comparación con individuos con trastornos depresivos.

Estos resultados son consistentes con la teoría de TREC y sus posibles implicaciones para futuras investigaciones y la intervención terapéutica son ampliamente discutidas.

PALABRAS CLAVE: baja tolerancia a la frustración, perfeccionismo, sexualidad, pareja, irracionalidad, Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), ansiedad del ego, ansiedad situacional.

Creencias irracionales en mujeres respecto al rol femenino (muestra española)

José-Luis Trujillo 1, Leonor Lega 2, Francesc Sorribes 1, Montse Calvo 1 y Arturo Heman 3.

(1 Institut RET de Barcelona; 2 Saint Peter’s College (USA); 3 Instituto Mexicano de Terapia Racional Emotiva (Mexico D.F.)).

De acuerdo con Ellis (1955), la irracionalidad en el pensamiento, reflejada en creencias rígidas, dogmáticas y absolutistas, está en la base de las emociones y conductas disfuncionales. Dicha irracionalidad es un factor universalmente presente en el ser humano, y se da en todas las sociedades, culturas y épocas (Ellis, 1976). La “forma” y “contenido” en que esta irracionalidad se manifiesta será un factor importante a tener en cuenta de cara al diseño de técnicas de intervención eficaces. En estudios transculturales se observa la presencia universal de dicho patrón de irracionalidad si bien existen diferencias en cuanto a los contenidos.



El presente estudio se centra en las creencias irracionales que, respecto al rol de género femenino, pueden presentar las propias mujeres. Creencias como “la mujer debe centrarse en la satisfacción del marido”, “si no tengo pareja no soy nadie” o “si no tengo hijos no soy mujer” entre otras, pueden estar en la base de problemas de pareja, soledad, dependencia emocional, violencia de género, etc., y sería de gran utilidad su identificación y reestructuración.



Este trabajo forma parte de una investigación multicultural en la que se vienen evaluando los pensamientos de rol femenino en muestras de mujeres de diferentes países de Asia, Oceanía, America del Norte, America del Sur, y Europa. Presentamos los resultados obtenidos en una muestra de 112 mujeres de Barcelona que rellenaron la versión original de 92 items de la Escala de Creencias sobre Roles de Genero Tradicionales femeninos de O’Kelly (2009).



Los resultados muestran la existencia de irracionalidad en todas las sociedades estudiadas, también en la española, si bien en cada cultura el contenido de la irracionalidad variaba. En la muestra española se halló un factor de irracionalidad en 34 items, y el análisis factorial del total aportó la presencia de tres factores de irracionalidad, a los que podríamos llamar: “Necesito alguien más fuerte que yo en quién confiar”, “Debo de tener familia” y “Tengo que satisfacer los deseos de mi pareja”.



Palabras clave: Irracionalidad, rol femenino, creencias, transcultural, mujeres.

Sexualidad, Adicciones, y Creencias Irracionales

Bertacco, M.; Sorribes, F.; Mas-Bagà, M.

Presentado en el VI International Congress of Cognitive Psychotherapy Rome (Italy), 19th-22nd June 2008 y en el X Congreso Nacional de Sexología celebrado en León del 17 al 20 abril del 2008.

ABSTRACT

A pesar de haber una postura académica controvertida acerca de lo que es el concepto de adicción sexual, la investigación en este área sigue aumentando cada vez mas (Goodman, 1992). Basándonos en la Terapia Racional Emotiva Conductual (Ellis, 1977), la presente investigación intenta explorar las posibles relaciones entre distintos constructos psicológicos importantes (por ejemplo, autoestima, auto-eficacia, y alexitimia), actitudes/conductas sexuales y pensamientos irracionales o disfuncionales. Con esta finalidad, hemos administrado un cuestionario a 51 pacientes del centro para el tratamiento de las drogadicciones “CAT-Barcelona”. En acuerdo con las hipótesis iniciales, los resultados evidencian unos patrones de correlaciones específicas entre pensamientos irracionales, problemas sexuales y variables relacionadas con la autoestima. Por lo que concierne a las adicciones, se destaca (a) una asociación positiva entre alcoholismo y adicción sexual, y (b) una asociación negativa entre heroína y satisfacción sexual. En las conclusiones se discute los límites de la presente investigación así como las posibles implicaciones para futuras investigaciones.

Journal of Rational Emotive & Cognitive-Behavior Therapy

REESTRUCTURANDO METAFÓRAS: USANDO EL REPLANTEAMIENTO MENTAL EN EL ENTRENAMIENTO COGNITIVO

Kasper Assing Smith

Journal of Rational-Emotive & Cognitive-Behavior Therapy. Vol. 26. Nº 1. pág. 16-29. Marzo 2008.

ABSTRACT: Este artículo subraya los diferentes aspectos de tratamiento con metáforas en el entrenamiento cognitivo. Éste se focaliza en la conexión entre la metáfora, el lenguaje y la percepción. Las metáforas son una íntima parte de las múltiples expresiones lingüísticas. El entrenamiento es una interacción verbal estructurada que implica el intercambio de metáforas entre un paciente y un entrenador. La literatura del entrenamiento cognitivo se concentra principalmente en las técnicas que ayudan a los pacientes a encontrar lógicas inconsistencias en su pensamiento. Tales técnicas han probado ser muy de ayuda, pero no todos los pacientes tienen la habilidad de beneficiarse de la tradicional disputa racional. En estas situaciones el entrenador puede usar otra técnica, la cual deriva de principios cognitivos. La primera parte del artículo se focaliza en los aspectos teóricos de la metáfora como expresión lingüística mientras que la segunda parte se dirige a un caso específico. Las técnicas sugestivas en cómo reestructurar las metáforas son descritas en conexión con el caso.

LA DISPUTA RACIONAL-EMOTIVO Y EL MODELO DE PERONALIDAD DE LOS 5 FACTORES:

Shawn Blau
Sacred Herat University, USA

J. Ryan Fuller
Thomas P. Vaccaro
St. John’s University & The Albert Ellis Institute, USA

Journal of Rational Emotive & Cognitive-Behavior Therapy, Vol.24, No.2, 2006

ABSTRACT: Este estudio investiga la relación entre los tres tipos de disputas usadas en Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), y los cinco dimensiones de personalidad del Modelo de los 5 factores de personalidad. Una muestra de 194 sujetos fueron evaluados por las tres categorías de disputas de la TREC usando el Inventario de Eficiencia Emocional de Ellis (EEEI), y los cinco factores de personalidad usando el NEO-Five Factor Inventory (NEO-FFI). La disputa sobre el “catastrofismo” correlacionaba negativamente con Neuroticismo. La disputa de “autocondena” correlacionaba positivamente con las dimensiones Extraversión y Conciencia. La disputa de la “baja tolerancia a la frustración” correlacionaba positivamente con Amabilidad y Apertura a la Exeperiencia. Las implicaciones en la práctica de la TREC fueron discutidas.

CONCLUSIONES: Personas con alto Neuroticismo les ayuda la disputa del “catastrofismo”; personas con baja Extraversión y Conciencia les ayuda la disputa de “autocondena”; y personas con baja Amabilidad y Apertura a la Experiencia les ayuda la disputa de la “baja tolerancia a la frustración”.

Neuroticismo (N, neuroticism). Es la dimensión que contrasta el ajuste o estabilidad emocional con el desajuste o inestabilidad.
Extraversión (E, extraversion). Esta dimensión incluye la sociabilidad aunque ésta es sólo un componente de esta dimensión.
Apertura a la experiencia (O, openness). La imaginación activa, la sensibilidad estética, la atención a las vivencias internas, gusto por la variedad, curiosidad intelectual e independencia de juicio.
Agradabilidad (A, agreeableness). Refleja tendencias interpersonales. En su polo positivo, el individuo es altruista, considerado, confiado y solidario. En su polo opuesto el individuo es egocéntrico, escéptico y competitivo.
Conciencia (C, conscientiousness). Esta dimensión tiene sus bases en el autocontrol, no sólo de impulsos sino que también en la planificación, organización y ejecución de tareas.

CREENCIAS IRRACIONALES Y AUTOACEPTACIÓN INCONDICIONAL

Martin F. Davies
Goldsmiths University of London, UK

Journal of Rational Emotive & Cognitive-Behavior Therapy, Vol.24, No.2, 2006

ABSTRACT: En un studio de 102 adultos no clínicos, las relaciones entre las medidas de creencias irracionales, autoaceptación incondicional, autoestima y las 5 dimensiones de personalidad fueron investigadas. Como era esperado, la autoaceptación incondicional correlacionaba altamente con la autoestima. En la línea de la TREC, los sujetos que puntuaban alto en autoaceptación incondicional marcaban bajo en creencias irracionales. La Autoaceptación incondicional correlacionaba negativamente con Neuroticismo pero no con las otras 5 dimensiones de personalidad. Las creencias irracionales correlacionaban positivamente con Neuroticismo y negativamente con Apertura. Los análisis factoriales de la escala de autoaceptación incondicional no mostró una simple estructura unidimensional. Una versión revisada de la escala comprende estos ítems que no daban peso al factor autoestima lo que produjo una medida más pura de la autoaceptación incondicional que no correlacionaba significativamente con la autoestima. Los resultados tienen implicaciones para investigar la autoaceptación incondicional en los estudios sobre los resultados terapéuticos.

Google+